En Madrid se usa para hablar del compañero del trabajo con el que tienes confianza de verdad. No es solo el que se sienta al lado, es el que se baja contigo a por el cafelito, te cubre si llegas tarde y raja del jefe en voz baja. Vamos, tu aliado de oficina, el de las batallitas diarias.
"Mi colega de curro me cubrió la reunión y luego nos piramos a por unas cañas, que hoy el jefe venía con ganas de guerra."