Se dice cuando alguien se pone a agrandar la historia, a alardear o a darle color a algo chico como si fuera un logro histórico. Es como inflar el ego y el cuento a niveles ridículos, casi patrióticos. Muy de talla, para bajarle los humos al que se cree héroe por cualquier tontera.
"Juan con el asado del sábado, dale, si fueron dos longas quemadas y ya estaba hinchando la nación como si hubiera ganado MasterChef."