Planazo riojano para ir de bodega en bodega catando vinos, picando algo y aprendiendo lo justo para poder soltar dos frases de experto. Es turismo con excusa líquida: visitas, catas y brindis encadenados. Ojo, que la ruta es para disfrutar, no para acabar cantando jotas abrazado a una barrica.
"Este finde nos vamos a La Rioja a hacer una ruta del vino, cata por aquí, pincho por allá y al final todos diciendo que notan “frutos rojos” aunque sepan a gloria bendita."