Se usa cuando armás una juntada o fiesta en casa y termina siendo tan ruidosa y zarpada que parece un recital. La música a todo lo que da, gente entrando y saliendo, y el barrio entero enterándose aunque no quiera. No es un concierto de verdad, es más bien una forma exagerada y graciosa de decir que se fue al carajo.
"Anoche en lo de Juan hicimos un conciertazo, pusimos cumbia al palo y cayó medio barrio. La vecina golpeaba la pared y el del kiosco de la esquina ya nos miraba con cara de basta, loco."