En Buenos Aires, 'chunto' es el amigo de parranda incansable quien irrumpe en los boliches sagradamente cada fin de semana con la meta no oficial pero eternamente reconocida de aguantar hasta el after. Siempre trae consigo el más absurdo atajo al regreso por el centro.

"Salimos a GTX mollavosís y el chunto se empecinó en meternos en taxis que juraba eran lanzaderas espaciales directo al amanecer porteño."

En Baja California, un chunto es ese surfista medio tronco que igual no la arma mucho, pero ahí anda terco metiéndose al agua como si fuera pro. Se cae, se revuelca y sale con arena hasta en el alma, pero nunca pierde la actitud. Siempre trae una excusa bien cura para su último revolcón, y eso también cuenta.

"Ahí va el chunto otra vez, bien terco, remando como loco y cayéndose en la primera ola. Sale escupiendo agua, se ríe y dice que fue la tabla, no él, y se regresa al pico."

En Guatemala se usa chunto para hablar de esa persona especial que es algo más que novio o novia. Es tu pareja, tu mejor amigo y tu cómplice para todo, el que te aguanta las neuras y las ideas raras sin quejarse mucho. Suena cursi, pero cuando tienes un buen chunto la vida se hace bastante más llevadera.

"Mi chunto es tan paciente que ayer me acompañó a cantar reguetón dramático en el karaoke y luego todavía quiso ir por tacos a las dos de la mañana."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!