Se dice cuando te las arreglás con lo mínimo para zafar, improvisando un apaño medio atado con alambre. También puede ser pedir o dar una ayudita, una concesión o un favorcito para que algo salga igual. No es lo más prolijo del mundo, pero te salva las papas cuando estás corto de tiempo, guita o paciencia.
"Che, ando seco, pero le hago el changüí al carnicero y me tira un kilo fiado, total el viernes cobro y le pago, ¿viste?"