Se dice cuando alguien está perdidísimo, despistado a otro nivel, sin entender qué pasa ni por dónde va la cosa. Sirve para burlarse con cariño de quien anda fuera de lugar, como si lo hubieran soltado en un sitio que no tiene nada que ver con él. Es bien gráfica y da risa.
"Parce, Juancho buscó la clave del Wi‑Fi en el microondas y luego le habló al control del televisor. Ese man está más perdido que un burro en un garaje, no jodás."