En Uruguay se dice de alguien que está con energía de gurí, como si hubiera vuelto a la infancia. Anda inquieto, corre para todos lados, hace lío y no se queda quieto ni un segundo. Puede ser por entusiasmo, por estar manija o porque le pintó la euforia. Suele decirse con cariño y un poco de risa.
"En el asado, el Juanca se tomó dos vasos de refresco y quedó hecho un botija, corriendo por el patio, jodiendo a todos y bailando cumbia sin parar."