Se dice cuando alguien suelta una carcajada bien escandalosa, de esas que no puedes parar y se te salen las lágrimas. Es reírse a lo bestia, sin pena y contagiando a todo el mundo. Lo de “caguama” le mete el toque mexa, como si la risa viniera en tamaño familiar y con ambiente de peda.
"En la peda de anoche, el compa se cayó bailando y todos nos reímos como caguama, hasta la doña de al lado se asomó a ver qué show."