Se usa para decir que alguien está a tope de motivación, currando en equipo y levantando cosas imposibles como si fuera un casteller montando torre tras torre. Es ese estado en el que no aflojas, te coordinas con todo el mundo y tiras para arriba sin miedo. Y oye, tiene su puntito épico y todo.
"Desde que le dieron el nuevo curro, Pere está en modo casteller, levantando marrones, coordinando al equipo y subiendo proyectos como si fueran torres en la plaza del pueblo."