Se usa en Boyacá para decir que alguien está todo perdido, como ido del paseo, que no se entera de nada o anda en la luna. Es como decir que tiene el bombillo fundido y el cerebro trabajando a media marcha. Suena suave, medio chistoso, pero igual deja claro que la persona está bien despistada.
En Piura se dice cuando alguien anda en la luna, despistado o totalmente desconectado de lo que pasa. Es como estar mirando el techo mientras la vida te grita en la cara. Sirve para vacilar a un pata que no se entera de nada o que se queda pasmado en el peor momento. Bien piurano y bien burlón.