Se dice cuando estás en tu mejor momento, con la moral por las nubes y la sensación de que lo estás petando. Puede ser por un logro, por racha o por puro subidón de ego. Vamos, que te ves arriba del todo y nadie te tose. Ojo, que si te flipas mucho, la bajada luego pica.
Se usa para decir que alguien anda en su mejor momento, que todo le sale bien y está brillando durísimo. Puede ser en estudios, trabajo, deporte o hasta en el ligue. Es como decir que está en la cúspide, arriba del todo, disfrutando la vista. Y la verdad, cuando uno está en la cima, provoca quedarse ahí pegado.
Se usa cuando alguien está pasando un momento glorioso, lleno de felicidad o éxito, como si estuviera en lo más alto de su vida. Puede ser por laburo, amor, fútbol o cualquier logro que lo tenga re manija de alegría. Es como decir que está en su mejor versión, disfrutando cada segundo, y la verdad da un poco de sana envidia.