Se dice de alguien que está muy fuerte y marcado, con el cuerpo duro y recto, como si fuera una tabla. Vamos, que tiene abdominales para rallar queso y brazos que no caben en la manga. También puede sonar un pelín exagerado o de vacile, según el tono y la confianza.
Se usa para decir que alguien está súper rígido, sin soltar un músculo, ya sea bailando, por miedo o por puro nervio. Es como ver a un pana que parece mueble de sala, todo acartonado y sin gracia. A veces da risa, a veces da pena ajena, pero igual uno lo suelta con cariño y un poco de guasa.
Se dice de alguien que está muy delgado o muy plano, como si fuera una tabla, sin curvas ni volumen. Puede ir con burla o en plan vacilón entre panas, según el tono. Ojo, que también se usa para decir que alguien está rígido o tieso, pero en Zulia suele ir más por lo físico.
Se usa para decir que alguien está súper rígido, nada flexible, ya sea al moverse o al comportarse, como si llevara un palo metido por la espalda. Vale para el colega que corre raro, el que baila fatal o el que es más serio que un cura en misa. Y oye, tiene su gracia cuando se usa con cariño entre colegas.