En República Dominicana se dice cuando alguien está mosca, desconfiado o con la sospecha de que algo raro se está cocinando. Es esa cara de no me cuadra nada y mejor me pongo en guardia. No es que esté bravo, es más bien que está oliendo el lío antes de que explote.
Se dice cuando alguien está re caliente, de mal humor o frustrado por algo. No es tristeza, es bronca pura, como que te hierve la sangre y estás a nada de largar un grito. En Formosa y el norte argentino se escucha bastante en charlas del día a día. Y sí, se nota a kilómetros.