En Puerto Rico se dice cuando alguien hace un bochorno bien grande, mete la pata feo o pasa una vergüenza pública de esas que dan pena ajena. También vale para una situación incómoda que se salió de control. Es como decir que fue un show, pero del malo. Duele verlo, pero da risa.
"Mano, cuando se le cayó el bizcocho en plena actividad y encima gritó que era culpa del nene, eso sí que fue un papelón."