Se usa cuando una situación está medio trabada y hay que suavizarla para que corra mejor, como aceitar una bisagra que ya chirría. Puede ser meterle labia, un detallito, un favorcito o una explicación más amable para que la otra persona no se pique. Es como decir arregla eso con cariño antes de que explote, y la verdad es que suena sabroso.
En Chile se usa para decir que alguien está muy tenso, enojado o medio descontrolado y que hay que calmarlo un poco. Es como cuando algo está chirriando y le echas aceite para que se relaje y funcione mejor. No es literal, obvio, pero suena tan gráfico que hasta dan ganas de usarlo más seguido.