Se dice cuando te vas a jugar fútbol de forma improvisada, con los panas y sin tanta regla ni formalidad. Es el típico partido de barrio, en la cancha o en la calle, donde lo importante es vacilar, sudar un rato y darle a la pelota aunque sea con arcos de piedras. Puro plan sencillo y sabroso.
"Chamo, hoy no hay entrenamiento ni nada, vámonos pa' la cancha a echar una caimanera y el que pierda compra las maltas, ¿te llegas o te vas a poner fino?"