Se dice cuando te arrepientes cañón o te frustras tanto que te dan ganas de darte golpes contra la pared, literal o figurado. Es ese momento de ya la regué bien gacho y ahora toca sufrirlo, porque no hay vuelta atrás. Muy del norte y bien dramática, perfecta para cuando te gana la impulsividad.
"Uta, por andar de confiado no estudié y troné el examen. Ahorita ando dándome de topes, ni modo, a ver si el profe me deja hacer el extra."