Se dice cuando alguien llega emocionadísimo con una “gran idea” o un “descubrimiento” que en realidad es algo obvio, viejo o que todo el mundo ya sabía. Vamos, que no inventó nada, solo se dio cuenta tarde. Se usa mucho para bajarle tantito el ego a alguien, con burla ligera.
"No manches, Juan, ya descubriste el agua tibia: que si estudias sí pasas. ¿Qué sigue, descubrir que el sol calienta?"