Se usa para decir que aprietas a alguien o a algo con intensidad: meter prisa, exigir más, regañar un poco o incluso darle fuerte a una actividad. Puede ser con mala leche o en plan motivación para que espabile y se ponga las pilas. También vale para fiesta o deporte: hoy toca dar caña.
"El jefe nos dio caña con el informe porque íbamos lentísimos, y luego en el gym mi primo dijo que hoy tocaba dar caña y casi me deja sin piernas."