Se dice cuando alguien por fin se pone serio y empieza a pensar o actuar con juicio, sobre todo después de andar en la bobada, distraído o haciendo nada. Es como un jalón de orejas cariñoso para que se enfoque y madure un poquito. En Boyacá suena bien directo y bien de casa.
"Mijo, deje de joder con el celular y coja cabeza, que mañana es el parcial y usted ni ha abierto el cuaderno, ¿o qué?"