Se dice cuando andas sin lana, bien corto de dinero, como si la cartera se hubiera declarado en huelga y nomás hubiera puro aire. Aplica para cuando no te alcanza ni para el camión o cuando ya te gastaste todo en la peda, el pachangón o lo que sea. Muy de diario y bien claro.
Expresión bien patagónica para decir que alguien está sin un mango, con la billetera flaca y la cuenta en rojo. Es como admitir que no te alcanza ni para el bondi, menos para invitar algo. Suena medio dramático, pero tiene su gracia porque todo el mundo la usa cuando llega fin de mes.
Frase utilizada cuando andas sin un centavo, con más deudas que ilusiones. Básicamente, estás en la quiebra.
Se usa cuando alguien anda sin un peso, bien tronado de lana y batallando para pagar lo básico. Es como decir que la cartera da pura lástima y que no hay ni para las chelas. Muy común entre banda que cobra por quincena y llega el fin de semana con la cuenta en ceros, cosa que duele pero hasta risa da.
En Puebla se usa para decir que alguien anda sin dinero, bien tronado, que no trae ni para el camión. Es como admitir que la cartera está en modo desierto total y que cualquier gasto ya duele. Es medio triste, pero la neta también tiene su gracia cuando lo dices entre cuates muertos de risa.