Se usa para decir que alguien va hecho un desastre, desaliñado y con la ropa toda arrugada o sucia, como si se hubiera revolcado en el piso antes de salir. Es la típica frase para vacilar a un pana cuando llega sin peinarse, con la franela torcida y cero pinta. Duele, pero es verdad.
"Chamo, llegaste tarde y encima andas como un coleto, con esa camisa arrugada y los zapatos llenos de barro. Así no te dejan ni entrar al bodegón."