Se dice de alguien que va totalmente desorientado, sin enterarse de nada, como si lo hubieran soltado en un sitio que no pinta ni con cola. Sirve para reírse un poco del despiste, sin mala leche. Vamos, que la persona está más perdida que el abrelatas en Navidad y necesita un mapa y un empujón.
"Le pedí a mi primo que me explicara la guía de mate y quedó mirando el cuaderno como si fuera jeroglífico, andaba más perdido que el abrelatas en Navidad."