Expresión muy usada para decir que alguien está borracho, medio doblado o derechamente hecho bolsa por el copete. Suena chistosa y un poco tierna, como para reírse del amigo que se pasó de tragos sin ponerse denso. Es típica de carretes largos donde el cuerpo ya no da más pero uno igual sigue dándole al vaso.
En Santiago se usa para decir que alguien anda medio curado, alegre con el copete encima y disfrutando sin mucha preocupación. No es solo estar borracho, es ese punto en que uno anda suelto de lengua, riéndose de todo y pasándolo chancho. Es bien coloquial, muy de carrete y de conversación entre amigos, y hay que admitir que tiene su gracia.