Se suelta con sarcasmo cuando alguien llega tarde con la ayuda, el consejo o la solución, justo cuando ya no sirve para nada. Vamos, el típico que aparece cuando el marrón ya está resuelto y encima viene a dar lecciones. Es una frase clásica y muy castiza, perfecta para pinchar sin levantar la voz.

"Apareces ahora con el paraguas cuando ya estamos empapados y el metro ha cerrado. A buenas horas, mangas verdes, campeón, la próxima avisa antes."

Se suelta con ironía cuando alguien aparece tarde y ya no sirve de mucho, porque lo importante ya pasó. Vamos, el típico que llega cuando ya han recogido la mesa, cerrado el chiringuito o resuelto el marrón. Es una forma de decir gracias por venir, campeón, pero ya para qué. Tiene un puntito clásico y muy castizo.

"Apareces ahora con las entradas, figura, si el concierto acabó hace media hora y ya estamos pidiendo el Uber. A buenas horas, mangas verdes."

Se suelta con sorna cuando alguien aparece tarde con la solución, el consejo o la advertencia, justo cuando ya no sirve para nada. Vamos, que llega cuando el marrón ya está hecho y encima quiere quedar de listo. Es una frase clásica en España para cortar el rollo a los tardones con estilo.

"Ya habíamos pagado la multa y viene el colega a decir que había un truco para recurrirla. A buenas horas, mangas verdes, campeón, ahora a llorar al juzgado."

Se usa cuando alguien llega tarde a ayudar o a solucionar un problema, cuando ya no hace falta porque el marrón está resuelto o el desastre ya pasó. Viene de una antigua guardia con mangas verdes que siempre aparecía tarde. Es una forma medio irónica de decir gracias por nada, colega.

"Ahora vienes con el paraguas, a buenas horas, mangas verdes, si ya me he calado hasta los calcetines volviendo del curro."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!