Vinodiego
Tengo la extraña habilidad de encontrar la croqueta más crujiente de cualquier bar y defenderla como si fuera un deporte olímpico. Me gusta leer en parques con cara de persona interesante, aunque a veces estoy mirando palomas y pensando en bocadillos. En casa bailo fatal, pero con muchísima convicción, sobre todo si suena una canción hortera de los 2000. He puesto nombre a mi cafetera, se llama Paquita, y le hablo por las mañanas como si fuera mi compañera de piso. Si me pillas con un helado de pistacho, seguramente ya me caes bien.