En Argentina se usa para decir que algo o alguien es exagerado, extremo o fuera de lo normal, ya sea para bien o para mal. Puede ser un piropo o una crítica, según el tono. En La Pampa y alrededores se tira mucho cuando algo te vuela la cabeza. Y hay que admitir que suena potente y bien dramático.
En Mendoza se usa zarpado para decir que algo o alguien se fue al carajo en intensidad, tamaño o locura. Puede ser para bien o para mal, según cómo lo digas. Puede ser un asado gigante, un precio ridículo o un chisme tremendo. Es como decir que se pasaron de rosca, pero con más onda y un poco más de drama.
En Buenos Aires se usa para decir que algo es muy bueno, muy fuerte o muy exagerado, ya sea para bien o para mal. Puede ser un recital zarpado de bueno o un precio zarpado de caro. Es como decir que algo se fue al carajo en intensidad, y la verdad es que suena bastante pintoresco.
En Argentina se usa para decir que alguien se fue al carajo: se pasó de la raya, se zarpó con lo que dijo o hizo, o está re desubicado. Puede ser en plan reto o en tono de risa, según el contexto. También vale para algo muy groso o intenso, pero lo más común es marcar exceso.