Expresión coloquial y medio en broma que se usa para decirle a alguien que se relaje, que deje de molestar o que se vaya a hacer algo más útil, aprovechando la imagen ganadera típica de la zona. Es como mandarlo a pastar, pero en versión costeña santandereana, y la verdad es que suena bastante graciosa cuando se suelta con picardía.
"Hermano, si vas a seguir llorando por el WiFi lento, mejor vete a vacas y deja de fregar que ya me tienes mamado."