En Veracruz se usa cuando alguien te chamaquea con pura labia y te deja bien convencido, aunque te estén vendiendo humo. Es como que te aplican el cuento, te ganan la jugada o te marean bonito y tú caes redondito. No es literal de vacunas, es más bien un “me la hicieron” con estilo jarocho.
"El vato del tianguis me vacunó con unos tenis “originales”, me echó un choro y yo bien confiado. Llegué a la casa y se despegaron solos, qué oso."