Un treintón en Oaxaca es alguien que ya está bien curtido en la vida, pero tampoco tan viejo como para dejar de disfrutar una buena mezcalada y los bailongos del pueblo.
Persona que ya pasó la etapa de los veinte, pero jura sentir toda la vitalidad de un adolescente (aunque su rodilla opine lo contrario). En Jalisco, estos son los que aún sacan sus mejores pasos en el antro mientras tratan de ignorar los estragos del tequila.
Persona que ya entró a la treintena y se empieza a sentir veterana cuando sale de parranda, aunque jura que todavía aguanta como a los veinte. Suele negar las resacas, pero el cuerpo ya le pasa factura y cada guaro se siente como si fuera dinamita. Es esa etapa rara donde uno no es viejo, pero tampoco tan patojo, y da bastante risa.