Se dice cuando elegís una opción que promete quilombo: complicada, arriesgada o directamente un bardo anunciado. No es solo “tomar una mala decisión”, es mandarte igual, con actitud y cero freno, aunque sepas que después vas a estar apagando incendios. Muy porteño, muy de meterse en líos por deporte.
"Che, me anoté a dar clases de inglés y no sé ni el verbo to be. Encima arranco el lunes. Listo, tomé una decisión quilombera."