En Colombia tetero es el biberón de toda la vida, el frasco con tetina donde se le echa leche, fórmula o aguapanela al bebé. Es de esas palabras que todo el mundo entiende sin pensarlo mucho y que suena más casera que decir biberón, como de abuela pendiente y mamá corre que te corre.
En Colombia se le dice tetero al man que en la fiesta vive con el vaso en la mano, como si se lo hubieran atornillado. No importa si suena salsa, reguetón o vallenato, él sigue en modo trago. Es un apodo medio burlón, pero con cariño, para el que no suelta la bebida ni pa' saludar.
En Venezuela, tetero es el apodo para el que vive pegado al chisme y siempre anda con el cuento recién salido del horno. Es el pana que se entera de todo, lo riega rapidito y encima lo adorna. Puede sonar medio burlón, pero en el grupo casi siempre es el informante oficial, para bien o para mal.
En Puerto Rico se le dice tetero a la persona que, en plena conversación, se va por la tangente y cambia el tema a lo loco, sobre todo cuando la cosa se pone seria, incómoda o le conviene hacerse el loco. Es como un maestro del desvío, siempre buscando un tema más liviano para zafarse.
Se le dice al compa que vive armando el chisme de la reunión y jurando que ahora sí se arma, pero nunca concreta nada. Mucha plática, cero logística. Es el típico que manda audios eternos, hace grupos de WhatsApp y luego desaparece cuando toca apartar mesa o poner para las chelas.