Se dice de alguien que va despistado, en su mundo, como si tuviera la cabeza en modo feria y no pillara ni la mitad. No es que sea tonto, es más bien que está a uvas, soñando despierto o con la mente en otra pantalla. Suena medio cariñoso y medio vacile, según el tono.
"Le mandé a Marta el enlace del Zoom tres veces y se conectó al grupo de pádel. Es que va con las lucecitas puestas, colega."