En Arequipa, una tanda es la ronda o el turno dentro de una juntada, sobre todo cuando hay chelas de por medio. Puede ser el grupo que se arma para salir, o la vuelta de tragos que le toca a cada quien. Se usa para organizar la jarana y el chisme sin perderse. Ojo, que una tanda mal calculada te deja seco.
Es un sistema de ahorro entre compas: un grupo pone una lana fija cada semana o quincena y, por turno, a cada quien le toca llevarse el montón. Sirve para juntar de golpe sin banco, aunque también es un volado si alguien se raja. En SLP es pan de cada día y cuando cae tu turno, se presume.
En el Maule una tanda es una ronda de copetes que se toma en grupo, casi siempre con excusa medio chanta pero totalmente aceptada. Puede ser por un cumpleaños, porque es viernes o porque pintó el ánimo no más. Es como decir que se armó la sesión oficial de tragos, y hay que admitir que suena a planazo.
En Iquitos una tanda es la ronda de tragos entre el grupo, cuando se supone que cada uno invita una vuelta pero al final todos se hacen los locos para no pagar. Es como un complot etílico colectivo muy de fin de semana, con chelas sudadas, música a todo volumen y promesas de que la próxima sí pagas tú. Y casi nunca pasa.