Se dice de un taco que se ve o huele tan raro que te da desconfianza, como si te fuera a caer pesado o mandarte directo al baño. Es el típico de puesto dudoso que parece más experimento que comida. No es que lleve lejía, pero el nombre ya te avisa de que ahí se juega la salud.
"No manches, ese taco del puesto de la esquina está bien taco lejía, mejor cáele al de la otra cuadra, que aquí luego te deja doblado toda la noche."