En Lima se dice cuando alguien se la cree demasiado y empieza a meter floro, presumir o contar historias recontra exageradas, como si viviera en su propia película. Es ese momento en que ya no sabes si te está vacilando o si de verdad se subió al avión y no piensa bajar. Bien usado, corta el show al toque.
"Oe, ya pues, deja de subirse al avión, ¿cómo que el cobrador te pidió selfie porque eres famoso? Estás en un micro, no en Hollywood."