Se dice cuando te sale una sonrisa enorme, de esas que no podés disimular, después de haberla remado todo el día. Viene de la zafra, la época de cosecha, cuando el laburo en el campo te deja molido pero también con esa alegría de misión cumplida. Bien tucumana, bien de verdad.
"Salimos del laburo hechos bolsa, pero cuando cobramos y pintó empanadas con una birra, me salió una sonrisa de zafra que me delató al toque."