Verbo bien de la calle para decir que alguien se pone raro, actúa medio torcido o empieza a hacer cosas que no cierran. Puede ser por estar en una, por nervios, por sueño o porque se le cruzaron los cables. En Chubut se usa con tono de broma, como diciendo: dale, dejá de rariar.
"Che, el Juan se puso a rariar en la previa y terminó discutiendo con el perro porque juraba que le había escondido el control."