En Colombia se dice cuando algo se vuelve un relajo total, un desorden con risas, bulla y cero seriedad. No es caos peligroso, más bien una payasada colectiva donde nadie controla nada y todo el mundo se deja llevar. Sirve para planes, clases, reuniones o cualquier situación que se salga de las manos, pero en buena.
"Marica, la reunión del grupo fue una recocha, uno hablando de la tarea, otro poniendo reguetón duro y al final terminamos pidiendo empanadas y nadie anotó nada."