Se le dice a alguien que se pone demasiado serio, correcto o moralista, como si fuera juez y jurado. Es el típico que te suelta el sermón, te corrige todo y te corta la diversión con cara de reunión importante. Va con tono de burla, no de halago. Útil para bajarle un cambio al intenso del grupo.
"Ya pues, compadre, no seas un juicio, deja el sermón un ratito. Mejor vamos por unas chelas y te relajas, que hoy no estamos pa' audiencia."