En Trujillo se le dice a alguien que es un grifo cuando es bien frío, seco y distante, de esos que no sueltan ni una sonrisa aunque les cuentes el mejor chiste del mundo. Vamos, que te contestan con cara de trámite y te dejan hablando solo. No es insulto heavy, pero sí bien cortante.
"Le dije a Juan que hoy invito yo y ni pestañeó. Qué grifo, causa. Con esa cara de lunes eterno dan ganas de hablarle a la pared, al menos la pared rebota algo."