Se le dice a la mujer que siempre anda con el mate a mano, termo listo y yerba de repuesto, como si fuera parte del outfit. Es la que ceba, comparte y te salva la tarde con una ronda eterna. Va con cariño y un toque de talla, porque en su casa el mate es ley.
"Llego muerto de frío y la Rosa ya tenía el mate andando. Es la señora del mate, po: termo bajo el brazo, yerba en la mesa y te arma la ronda aunque sea lunes."