En Bolivia, sallar es andar haciendo tonterías, payaseando o metiéndote en un lío medio absurdo por puro gusto. Se usa cuando alguien se pasa de chistoso, se distrae y termina complicándose la vida. No siempre es maldad, más bien es esa manía de buscarse problemas por estar jugando. Y sí, da risa hasta que te sale caro.
"Dejá de sallar, pues, que por estar molestando en la calle casi te ganás una chaparra del vecino y encima quedás de sonso."