Se dice cuando estás metido en un lío o en una situación complicada y toca dar la cara. Vamos, que la cosa se puso fea y ya no hay cómo zafarse tan fácil. Puede ser por mala suerte o por andar de necio, pero el resultado es el mismo: estás en problemas y se nota.
"Manito, ¿otra vez te fuiste a los puños en la fiesta? Ahora sí estás en la papeleta, porque María te vio y ya le escribió a tu mamá."