Se usa cuando por fin logras desquitarte de algo que te dolía, como una espinita clavada en el orgullo. Puede ser en temas amorosos, pero también con amigos o hasta en el trabajo. Es ese momento sabroso en que dices ya estuvo bueno y te cobras la que te hicieron, y la verdad da gustico.
Se dice cuando por fin te quitas una espinita que tenías clavada: una ofensa, una humillación o una deuda emocional. Puede ser desquitarte, vengarte o simplemente quedarte en paz porque ya lo “cobraste” de alguna forma. No siempre es maldad pura, a veces es puro orgullo herido buscando cierre.
En Antioquia se usa para hablar de vengarse de alguien de forma juguetona o de quitarse una espinita que quedó de una situación pasada. Es como equilibrar la balanza después de que te hicieron algo que no te gustó. No es venganza oscura, es más bien desquite sabroso, con humor y un poquito de malicia paisa.