Se dice cuando alguien se queda tieso, callado y sin reaccionar, como si lo hubieran apagado y fuera parte del decorado. Es ese momento en que le sueltas una bomba y la persona se queda mirando al vacío, sin decir ni mu. Muy de chisme y de susto, y da hasta risa verlo.
"Le solté a Juana el chisme de la fiesta y se quedó en modo lámpara ahí, quietica. Ni pestañeó, parce, como si la hubieran dejado pegada a la pared."