Se dice cuando alguien la cagó, metió la pata feísimo o se armó un enredo por un descuido. Es como soltar un nooo, qué metida de pata, pero en versión tica y bien directa. También vale para un error torpe que te deja con cara de maje y ganas de desaparecer un rato.
En Costa Rica se usa para decir que alguien cometió un error enorme, hizo una metida de pata épica o armó un enredo del que cuesta salir. Es como señalar que la cagada fue de campeonato, de esas que luego se vuelven anécdota familiar. Suena suave, pero todos saben que la torta fue seria, y hasta hace gracia.