Se suelta para decir que algo está muy padre, bien chingón o simplemente genial. Es el típico comentario cuando algo te sorprende para bien, ya sea un plan, una rola, una vista o una idea. Muy de México en general, y queda perfecto para reaccionar rápido sin darle tantas vueltas.
"No manches, vato, la fiesta de Juan estuvo qué chilo, hasta llegó un DJ y acabamos cantando a grito pelado como si fuera concierto."