Se dice cuando alguien está haciéndose el loco, mirando pa' otro lado o inventando excusas, y toca aterrizar. Es como: deja la película y mira la realidad de frente. Suele soltarse en tono de vacile, pero con su empujoncito para que la persona se ponga seria y resuelva de una vez.
"Chamo, ya basta de darle vueltas. Ponte las gafas del perol y dile lo que sientes, que después andas llorando porque se te fue el chance."